12.4.18

CONSTITUCIÓN, avenida de la

(de la Plaza Mayor a la Avda. de Juan carlos I)
Denominaciones anteriores: Avenida de la Florida y Plaza del Mercado (un tramo)

La actual Avda. de la Constitución es la calle más ancha y amplia en líneas generales, del centro del casco urbano; sin embargo ésta avenida procede de un pasado que tuvo muchos cambios sucesivos durante el siglo XX y en su origen era nada menos que el cauce de un arroyo, por lo que hasta los años 1960, presentaba un aspecto agreste y muy rural, con muchos desniveles en el suelo y las aguas del arroyo discurriendo por el centro. A los lados, las construcciones se distribuían de la misma manera que actualmente, pero estaban formadas en su mayoría por bodegas y edificios de labor, cuyas puertas "falsas" o de servicio, daban al arroyo.

En el origen de ésta calle había varias bodegas, donde ahora se alzan viviendas, almacenes, supermercados y bancos. En ésta parte, justo en la esquina con la Plaza Mayor, existían dos grandes piedras de sujeción de la antigua plaza de toros, que fueron colocadas en 1751, probablemente llamándose por entonces éste trozo "Calle de la Alojería", que fue donde se colocaron las piedras. La margen izquierda se nutría de una manzana de casas tradicionales, que subsiste hoy en día y empalma con la calle de la Amargura. En la margen derecha se situaba, junto al desnivel de la Calle Remedios un montón de tierra que llevaba desde tiempo inmemorial allí, por lo que ésta zona se la conocía popularmente como "El Montón"

Én éste lugar, la avenida se ensancha de forma notable formando una plaza que hasta hace muy poco fue llamada "Plaza del Mercado". En éste lugar se realizaba hasta los años 1990 el mercadillo ambulante de los martes, que fue trasladado a la zona de las escuelas, donde se hace hoy en día.

Más arriba se encuentra hoy en día el gran edificio conocido como "El Baile", perteneciente a la antigua sociedad de baile "La Armonía Pradeña", único lugar donde en tiempos antiguos se celebraban bailes semanales y en fiestas, para todo el pueblo.  Fue fundado en la década de 1930 y en su origen se hacía música con organillos madrileños y orquesta. En la década de 1970 se convirtió en discoteca y funcionó hasta 1992. La acera de enfrente estaba en su origen compuesta por una larga manzana de bodegas y puertas de servicio ó "falsas", de las cuales subsisten unas pocas entre las modernas edificaciones que albergan hoy día talleres, tiendas y bancos.

Más arriba nos encontramos hoy con un nuevo edificio de tipo historicista que hace esquina entre la avenida de la que hablamos y la calle Laureles. En éste lugar se encuentra desde tiempos remotos un pozo público donde los agricultores sacan agua cuando les es necesario. Antes éste pozo se usaba mucho para abrevar ganado. Cerca de éste lugar se encontraba hasta mediados del siglo XX la fuente del Pijorro, hoy desaparecida. Prosigue la calle entre construcciones modernas unifamiliares o de pisos alternadas con algunas casas bajas tradicionales y alguna tapia antigua hasta la cuesta que desemboca en la carretera de Cadalso, actual Avda. de Juan Carlos I.

A medida que el arroyo de la Plaza fue canalizándose en forma de túnel subterráneo, la actual avenida que nos ocupa fue convirtiéndose en una amplia calle en la que entre los años 1970 y 80 se hicieron muchos edificios nuevos de estilo meramente funcional. Entonces la calle fue denominada como "Avenida de La Florida", porque es la calle que conducía al paraje conocido como "La Florida", donde hoy está la piscina municipal. La Zona ancha intermedia se denominaba, como ya hemos dicho "Plaza del Mercado", hasta que en 1998 toda la avenida entera más la plaza fueron nombrados con el actual nombre, homenajeando a la constitución española de 1978.

CORDOVILLA, calle de

(de la C. de Navacarrala a la C. de la Florida Chica)

Calle perteneciente a la colonia de chalets del lugar de "La Florida", construidos en la década de 1980. Su trazado es corto y en cuesta, ofreciendo a ambos lados tapias de jardines. En el momento de escribir éstas líneas la calle está cortada en el punto donde se une al camino de la Florida Chica, situación que cambiará en no mucho tiempo. Originalmente ésta calle era una de las ramificaciones de la Calle de Santander, pasando a su actual denominación en 1998. Se decidió nombrarla así en homenaje al arroyo de Cordovilla, uno de los muchos que surcan el término del pueblo.

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El arroyo de Cordovilla nace en los cerros al norte del pueblo, cerca de la antigua mina de esmeril abandonada del siglo XVIII que hay en el sitio de Peranzules. Discurre entre pastos y viñas, atravesando la carretera de Madrid y más al sur surte de agua unos terrenos muy fértiles de huertas y viñas. El arroyo desemboca en el río Alberche.

CRISTO DE LA SANGRE, calle del (ver también: Piscina, Avda. de la)


(de la Avda. de la Piscina al camino de "El Turco")
Denominaciones antiguas: Camino de San Martín

La actual calle del Cristo de la Sangre es la segunda mitad de lo que era; siendo su primera mitad la actual "Avenida de la Piscina", segregada nominalmente hacia el año 2000, por lo que la historia inicial de ambas calles es la misma. Debería de recuperar su nombre entero, pues ya hay una calle dedicada a la piscina, pues e quitó el nombre a la mitad de la Calle Cristo de la Sangre para dedicarle nada menos que una avenida a la piscina.

Ésta calle se formó en el trazado del camino vecinal de San Martín de Valdeiglesias, el cual en ésta zona era camino de acceso a la ermita del Cristo de la Sangre, de la cual recibe su nombre, y al Via Crucis del pueblo. Presenta la Calle del Cristo de la Sangre en su margen derecha una urbanización de chalets construida en la década de 1970 y su margen izquierda está hoy en día urbanizándose, sobre unos terrenos de labranza y unas eras que hubo allí. La última parte de la calle, pasada la Ermita ofrece a ambos lados tapias de jardines y en su margen izquierda al principio, la tapia de piedra en mampostería de un antiguo olivar adaptado hoy como jardín particular de una vivienda, finalizando en el camino que conduce a la Fuente de El Turco y el Hotel de Las Pilitas.

La fuente del Caño Eliseo se encuentra al principio de ésta calle y es una fuente de antigua tradición, existente junto al cauce del arroyo de la Plaza y junto a una zona de árboles, convertida hoy en parque. La fuente fue restaurada a finales de los años 1980 y hoy goza de un buen aspecto y esplendor con fresco flujo de agua permanente. Su configuración es la de manantial bajo con fachada de piedra de granito en mampostería, con escalera de acceso y asientos laterales de piedra para descansar. Junto a la fuente se hallan dos árboles históricos, dos fresnos centenarios de muy grueso tronco, podados y cuidados y en excelente estado de salud.

La Ermita del Cristo de la Sangre es el edificio histórico significativo de ésta calle; construído en el siglo XVI, en sillería de granito, es una pequeña ermita de planta cuadrada sin ventanas y con una portada de arco de medio punto con decoración de bolas, al estilo de los comienzos del renacimiento, parecidas a las bolas que decoran las portadas de la iglesia parroquial del pueblo y las ventanas de otras parroquias no lejanas, en la provincia de Ávila y la misma catedral abulense. La ermita fue en épocas de epidemias un pequeño lugar de cuarentena y también lugar de enterramiento hasta el siglo XIX. Contiene en su interior un retablo de tipo renacentista geométrico, hoy necesitado de restauración. En ésta ermita se celebran cada año los cantos a la Virgen de la Soledad durante las procesiones de Semana Santa, actos muy emotivos y de recogimiento. El Domingo de Resurrección se celebra también en ésta ermita la llegada de la procesión con la Virgen de luto, acto tras el cual se abren las puertas de la ermita y se saca de ella al Cristo Resucitado, conocido en el pueblo  como "Cristo de la Empanada", pues en ése momento a la Virgen se la quita el velo de luto y los asistentes a la procesión comen allí empanada típica del pueblo celebrando la Resurrección, tras unas palabras en las que el sacerdote dice "Aleluya" y el sacristán debe responder "Cada uno con la suya".

El Vía Crucis, conocido como "Las Cruces" comienza en el primer tramo de la calle y se alarga hasta adentrarse en el camino de San Martín y culminar en el camino del "Calvario". Se compone de numerosas cruces de piedra de granito realizadas en el siglo XVIII, así como algunas nuevas que han sido restauradas o rehechas hacia 1998. La más ornamentada es la cruz situada frente a la ermita del Cristo de la Sangre, que es parecida a un "Cruceiro" gallego, con pedestal, fuste delgado y final en forma de cruz. En éstas cruces se canta cada año el Vía Crucis típico del pueblo, recogido en libros del siglo XIX y XX y reeditado recientemente. Los cánticos, cantados por el pueblo, se han pasado de generación en generación perfectamente, pues no existe partitura musical escrita para ellos, pero su inconfundible melodía llena sin igual el paisaje del lugar cada año de forma similar. Por su forma musical, éstos cánticos parecen estar compuestos en el siglo XVIII.

Al final de la calle comienza el camino que lleva a la Fuente de El Turco. En éste punto, conocido popularmente como "Los Pinos" se encuentra un agradable lugar de descanso con una pared de piedra de la que cuelgan hiedras y bajo las cuales existen unos bancos de piedra para sentarse. Justo a lado de ellos se abre un pequeño humedal poblado de juncos, zarzas y otros vegetales. Entre éstos se alza la humilde pero venerable Fuente de la Reguera, antiguo manantial que actualmente no cesa de manar dejando escapar siempre un reguero de agua que encharca una parte del lugar. Éste manantial está cubierto con una estructura muy antigua de piedra parecida a una caseta, con puerta en forma más o menos de arco, que recuerda en ocasiones a algunos monumentos funerarios prehistóricos por su forma, aunque nada tiene que ver con éstos. Tras la fuente de La Reguera, el camino prosigue entre pinares y monte bajo hasta llegar las entradas de los hoteles ó casas de campo de Las Pilitas y Bofarull, construídos en estilo ecléctico a finales del siglo XIX. Posteriormente, franqueando una puerta de caza construída hacia el año 2001, el camino sigue hasta llegar a otra antigua fuente llamada "de El Turco", sita en un claro del monte.

CRUZ DURÁN, calle de


(de la Avda. del Alamín a la C. de Santa Lucía )

Pertenece ésta calle a la urbanización de casas adosadas con jardín y patio que se construyó a partir del año 2000 en unos antiguos terrenos de labor, junto a un tramo del cauce del Arroyo de la Plaza, frente al matadero municipal.

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D. Cruz Durán García nació en Villa del Prado en 1918. A pesar de su brillante expediente escolar, tuvo desde muy joven que hacerse cargo del oficio de transportista, heredado de su padre y abuelo. Con antiguos camiones y camionetas exportó al principio mercancías diversas, frutas, vino, etc. hacia Madrid en una época en que su vehículo era casi el único existente para tal fin en el pueblo. En 1936 estalla la guerra civil, que marcaría su vida de forma importante. Durante la persecución religiosa de aquellos días, Cruz salvó la vida a los sacerdotes de Villa del Prado, D. José González Naveira y D. Jose María, sacándoles del pueblo en un automóvil y trasladándolos de noche a un escondite en Madrid. Posteriormente, Cruz participó en muchas misiones de guerra como chófer militar por diversos frentes en distintos puntos de España hasta el fin de la contienda en 1939, tras lo cual prosiguió realizando servicios al Ejército unos años más tarde. Retomado su oficio de transportista civil, continuó junto a otros transportistas del pueblo exportando desde el pueblo a la capital productos del campo y de la huerta hasta su jubilación en 1988. En la década de 1950 Cruz Durán fue nombrado Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Villa del Prado, cargo obligatorio y gratuíto que desempeñó durante algunos años, y durante su etapa en el ayuntamiento se construyeron entre otras cosas, el nuevo cuartel de la Guardia Civil. A finales del siglo XX Cruz Durán fue nombrado presidente de la Hermandad Sacramental de la parroquia y miembro del consejo pastoral parroquial. Falleció en Villa del Prado en 2004.

DEHESA, calle de la

(de la C. del Cristo de la Sangre a la C. de Santander)

Se formó ésta calle entre las décadas de 1970 y 80, siendo anteriormente parte del primitivo paso a la zona de la "Florida Chica" y formando actualmente parte de ella las tapias de las instalaciones deportivas de la piscina municipal. Destaca en ésta calle la pared del frontón de dicho polideportivo y las instalaciones y parque móvil de la Guardia Forestal. El resto de la calle se compone de tapias de jardines de chalets.

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La calle de la Dehesa recibe su nombre en justo homenaje a las dehesas de Villa del Prado, las cuales se reparten de forma generosa y abundante por el centro y sur del municipio. Son zonas de agradable verdor en tiempo húmedo, con abundantes retamas u otras matas silvestres, encinas o fresnos, según el lugar. Lugares tradicionales de pasto de ganado, destaca en especial la Dehesa del Alamar. Otras extensas dehesas se encuentran en la Poveda o en la zona conocida como los "Cinco Sotos".

DEPÓSITOS, calle de los

(de la C. Infante a la C. de Jesús Sampedro)

Conocida también como "Cuesta de los Depósitos, ésta escarpada calle es de formación antigua y conduce directamente a los antiguos depósitos de agua municipales, creados al instalarse las primeras conducciones de agua potable al pueblo en la primera mitad del siglo XX. El paraje de los Depósitos es lógicamente un lugar alto y próximo al casco urbano y desde el cual hay excelentes vistas de todo el pueblo.

DUQUE DE AHUMADA, calle del

(de la Avda. De la Piscina a la Pza. de España) 

Calle recién formada y aún sin urbanizar. Ofrece únicamente a una de sus márgenes la tapia del cuartel de la Guardia Civil. En honor a la proximidad de éste cuartel se le puso el actual nombre.

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D. Francisco Javier Girón, Duque de Ahumada, nació en Pamplona en 1803. Ingresó muy joven en el Ejército y participó en la guerra carlista. En 1840 alcanzó el grado de Mariscal de Campo. Posteriormente el gobierno encomienda al duque la creación de un nuevo cuerpo de seguridad destinado principalmente a mantener el orden y la seguridad en el medio rural. Funda entonces el Duque de Ahumada la Guardia civil en el año 1844. Falleció en Madrid en 1872.

EDUARDO PÉREZ COLINO, calle de

(de la C. Escalona a la C. de Jesús Sampedro)

Se formó ésta calle en la década de 1990 sobre unas antiguas tierras de labor y herrenes, estando aún parte sin urbanizar. Sus construcciones son generalmente casas modernas con jardín, y en su primer tramo existe una nueva casa titulada "Villa Zamandujas", de grandes proporciones y fachadas de estilo tradicional.

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D. Eduardo Pérez Colino nació en Villa del Prado a finales del siglo XIX y fue uno de los alcaldes que tuvo el pueblo en el siglo XX. Era hijo del comerciante D. Joaquín Pérez, que en 1889 fundó una gran tienda en la actual calle del Generalísimo. Falleció D. Eduardo Pérez en 1946.

EMMA GONZÁLEZ TABLADA, calle de

(de la C. de José Antonio al paseo de la Estación)
Denominaciones anteriores: "Grupo José Antonio"

Se compone ésta calle de un tramo principal y dos ramificaciones. Se formó a comienzos de la década de 1950 cuando se construyó en éste lugar una colonia de casas blancas de estilo "manchego" destinadas a vivienda de los maestros y profesores de los nuevos colegios también construidos alrededor de la misma época. A éste grupo de casas se le denominó como "Grupo José Antonio", denominación que también afectó a las tres calles que lo forman.  Ésas casas se utilizaron para su primitivo fin hasta la década de 1990, incluso alguna sirvió como improvisado centro de salud mientras se construía el actual. Posteriormente fueron todas rehabilitadas para convertirlas en alojamientos rurales, función que desempeñan hoy en día.

En la margen derecha se encuentra hoy en día el edificio de la Casa de niños, con su pabellón anejo. Del primer edificio nos ocuparemos al hablar de la Plaza de Francisco Calés Otero, pero de su pabellón anejo hablaré aquí. Se trata de un edificio meramente funcional, construído hacia 1970 y se hizo como ampliación separada del anterior, con clases mixtas, según la nueva ley de educación del Sr. Villar Palasí. Se le denominó como "Grupo escolar José Antonio" hasta el establecimiento de la Casa de Niños a finales de la década de 1990.

Ésta calle que nos ocupa está estrechamente ligada a la Educación, por lo que en 1998 se dedicó su nombre a Dª Emma González tablada, maestra del pueblo, que además vivió en las mencionadas casas blancas.

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Dª Emma González Tablada nació en Madrid en 1906. Estudió magisterio en Valladolid y tras obtener su título ejerció como maestra interina en Casavieja (Ávila) y posteriormente en el colegio de Santa María de la Cabeza en Madrid.  En el verano de 1936 se encontraba de vacaciones en Portugal y estalla la guerra civil y regresó rápidamente a España para no perder la plaza de maestra y finalmente se la destinó en Lucillo (León).  En 1937 fue destinada a Benlloch (Castellón) donde ejerció hasta 1954. Posteriormente pide traslado a Madrid y llega a Villa del Prado de donde en un principio pensaba marcharse pronto, pero se quedó definitivamente ejerciendo de maestra hasta 1976 en que se jubiló, quedándose definitivamente a vivir en el pueblo. Ha sido maestra de varias generaciones y es recordada con especial cariño por gentes de los pueblos por los que ha pasado. Actualmente a sus 98 años es una de las personas más mayores y veneradas de Villa del prado estando en un perfecto estado de lucidez y energía y son frecuentes sus paseos por las calles de nuestro pueblo. En 2006, con motivo de su 100 cumpleaños ha recibido numerosas muestras de cariño.

ERA, calle de la

(de la Avda. de Juan Carlos I al camino vecinal de Pelayos de la Presa)
Denominaciones anteriores: su último tramo se llamó hasta 1998 "Calle de Oviedo"

Se formó ésta entre finales de los años 1970 y principios de los 80 en el tramo inicial del camino que conduce a Pelayos, siendo continuación de la calle del Cerro tras cruzarse la carretera  de Cadalso. Sus márgenes ofrecen chalets con jardín, que son el único modelo de construcción en ésta calle. Al final de la calle comienza el camino que asciende por los cerros y montes del norte de Villa del Prado y lleva hasta Pelayos de La Presa.

La calle de la Era recibe su nombre al estar construída muy cerca de unas eras altas que había mirando hacia la zona de Picañejo, las cuales existieron hasta comienzos de la década de 1990, aunque ya sin uso en sus últimos dias, junto con una portalera de labor aislada en el campo. Las eras, en general, son una importante pieza de la antigua vida agrícola de Villa del Prado. Había eras repartidas por todos los alrededores del pueblo, de las cuales queda apenas alguna hoy día, aunque algunas sobrevivieron hasta casi el año 2000. Las eras de Villa del Prado reciben su justo homenaje en ésta calle pues fueron lugar de labor con las trillas, cánticos de labradores mientras trabajaban, meriendas familiares en las tardes de verano y lugar de paseo y encuentro.

El camino de Pelayos es en todo su trazado, bastante escarpado y atraviesa unos paisajes de gran belleza. A lo largo de más de una decena de kilómetros de camino montaraz podemos observar gran parte de la flora y vegetación características del municipio pradeño y sus alrededores. Pinos, encinas, enebros, jaras, tomillos y otros matorrales, así como flores silvestres de temporada jalonan éste camino, tal vez el más hermoso de los caminos vecinales que salen de Villa del Prado. Frecuentado hoy en día por paseantes, ciclistas y motoristas, éste camino de gran antigüedad sale atravesando bosques de encinas y jarales en línea recta por el norte del término municipal y se adentra en el de San Martín de Valdeiglesias, pasando una pequeña laguna natural y adentrándose después entre bosques de pinos en el término de Pelayos de la Presa donde se desvía en la margen izquierda hacia el mencionado pueblo y a la derecha hacia la cola del pantano de Picadas donde está la depuradora y zona de picnic, desembocando en la carretera 501, cerca también del pueblo de Pelayos.

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Pelayos de la Presa, antigua y pequeña localidad situada justo al norte de Villa del Prado centra su historia alrededor del monasterio que la dio vida, un soberbio monasterio de origen medieval y reconstruído en el siglo XVI, que hoy está en ruinas tras el "Mendizabalazo" de 1836. Tiene una amplia tapia que lo rodea, pero desde su exterior pueden observarse parcialmente sus vetustas e imponentes ruinas que merecen una consolidación y restauración al ser éste monasterio el más preciado bien cultural que posee Pelayos.

ESCALONA, calle de

(de la C. de Juanes al límite con el campo)

Calle de trazado antiguo, compuesta de diferentes tramos de épocas distintas, posiblemente se llama así al mirar  más o menos en dirección a la carretera de Escalona y ser en épocas anteriores una calle tomada en ocasiones para ir hacia allí. En su primer tramo, en el centro del casco antiguo, sus edificaciones son de tipo tradicional, alternadas con otras de nueva construcción, y en su último tramo, las viviendas adosadas construídas en la década de 1990. Desemboca hoy en día en un camino rural con algunas huertas y casillas.

Destaca en el primer tramo y en el cruce con la C. Ntra. Sra. de La Poveda, la Fuente de Los Caños, construida en 1862. Se encuentra la fuente integrada en un recinto en forma de placeta encalada tipo manchego. La fuente presenta un frente de piedra de granito labrada de cierto barroquismo y los dos caños que posee están decorados con sendas cabezas de león de hierro fundido. En el centro contiene la inscripción que dice "Se construyó a espensas de los fondos municipales. Año de 1862". Tiene la fuente en su parte inferior una gran pila que recoge el agua que fluye.

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Escalona de Alberche es una antigua población toledana situada a orilla del mismo río que baña la vega de Villa del Prado. Desde tiempos remotos ha habido cierta relación entre nuestro pueblo y Escalona, siendo además lugar de paso desde Villa del Prado hacia Toledo. Destaca en ésta población el castillo, que fue residencia de D. Álvaro de Luna, también señor de Villa del Prado, siendo ésta una de sus residencias preferidas. Asimismo encontramos en Escalona restos de robustas murallas y una iglesia parroquial pequeña, pero con abundantes elementos artísticos conservados en su interior, como retablos, un órgano barroco y un coro con sillería de madera.

ESPAÑA, plaza de

Se denomina con éste nombre a la explanada delantera de la estación de autobuses, construída en el año 2001. En éste lugar había una frontera agrícola en la que en días de lluvia se formaba una gran charca.

ESQUINA, calle de la

(de la C. del Cerro a la Avda. de Juan Carlos I)

Calle de antiguo trazado, estrecha y compuesta en gran parte por casas de tipo tradicional. Su denominación es antigua, probablemente referida a la pronunciada esquina que forma con la C. del Cerro.

ESTACIÓN, paseo de la


(de la C. Emma González Tablada a la Avda. del Hospital)

Se formó ésta calle en la década de 1970 y en su trazado, a su margen izquierda muestra primero las casas blancas del antiguo "Grupo José Antonio" y algunas viviendas más de tipo corriente, con fachada a la calle. El resto de la calle lo forman viviendas modernas adosadas con jardín delantero y patio trasero. En la margen derecha se encuentra el parque de la estación, conocido popularmente como "parque de abajo", construído también en la década de 1970, en el lugar donde pasaba la vía del tren hasta 1965. Siguiendo a éste se encontraba la explanada abierta de la estación del tren en la cual se alza hoy en día la residencia de mayores de la Comunidad de Madrid, inaugurada en el año 2003 y seguido a ésta, el centro de salud moderno, edificado en la década de 1990. Tras éste se encuentra la Plaza de Toros, inaugurada en 2002. Al poco de desaparecer el ferrocarril que pasaba por el pueblo, el ayuntamiento denominó a ésta calle de entonces reciente formación como "paseo de la Estación" en homenaje a aquel edificio que tanto progreso y comunicación trajo al pueblo durante 70 años.

La estación de tren de Villa del Prado fue construída en la década 1890, cuando se tendió la línea que unía nuestro pueblo con Almorox y Madrid. Era una estación compacta, de hermosas líneas clasicistas, combinando el ladrillo de tejar con la piedra en mampostería. Los arcos de medio punto eran un frecuente elemento de éstos edificios pertenecientes a aquel ferrocarril. En la explanada de la estación se levantaban también algunas casillas anejas de servicio, y una rotonda de suelo giratorio, donde las locomotoras eran giradas para cambiarlas de sentido cuando era necesario. Junto a ésta se levantaba un soportal para guardar locomotoras, con dos grandes arcos de medio punto. Las instalaciones de la estación fueron desmontadas a partir de 1965 cuando el tren dejó de llegar, sobreviviendo el propio edificio de la estación poco tiempo más. Únicamente quedaron en pie unas casillas que posteriormente sirvieron como lavabos del campo de fútbol que se instaló aquí y que funcionó hasta mediados de los años 80, así como lavabos de la antigua plaza de toros desmontable. También sobrevivió más tiempo que lo anterior el muelle de carga de la estación, que estuvo en pie hasta 1994; de hecho, algunos niños que no habían conocido la estación creían que ése muelle era la estación en sí. El muelle de carga era un edificio de estilo industrial de finales del siglo XIX y principios del XX, en el que el ladrillo se combinaba con las puertas corredizas de madera, siendo lo más llamativo su cubierta de tejas "mecánicas" y los tirantes de las vigas de madera con tornillos reguladores.

El parque de la estación, conocido en el pueblo como "parque de abajo" fue inaugurado poco después de desaparecer las vías de tren del lugar, que pasaban por el centro de lo que ahora es el parque. Se dotó de un paseo de arena central y césped a los lados y se rodeó todo él de arbustos de Aligustre. En su margen que da a la antigua bodega de J. Espada, se plantó una formidable fila de álamos blancos o chopos que en no muchos años crecieron hasta alcanzar alturas enormes. El parque se nutrió de otras especies de árboles y arbustos que junto a los chopos y el césped hacían del lugar un remanso de frescor en verano. El color verde dominaba en el lugar. El parque vivió su mayor apogeo en la década de 1990, cuando se convirtió en frecuente punto de reunión de jóvenes y adolescentes, reuniones, partidas de cartas, amores y conversaciones a cualquier hora del día. Los ancianos también disfrutaban de su espléndido frescor y sombra por las mañanas y tardes. Hacia el año 2000 el parque fue reformado, quedando con el aspecto actual.

La residencia y centro de día de mayores se levanta junto al parque y fue inaugurada en 2003. Es un moderno edificio funcional junto al cual existe desde los años 90 el centro de salud, también moderno, que supuso una notable mejora en los servicios de salud del pueblo. La Plaza de Toros se levanta donde desde 1969 hasta 2001 se colocaba una plaza desmontable para las celebraciones taurinas de las fiestas del pueblo. La actual plaza de toros es de estructura de hormigón, inaugurada en 2002 y se usa para eventos taurinos, conciertos y también sirve como pista de aterrizaje vertical de los helicópteros de emergencia.

En el Paseo de la Estación se celebra hoy en día el tradicional mercadillo ambulante, que hasta la década de 1990 se hacía en la plaza del Mercado, hoy Avda. de la Constitución. Todos los martes, la zona del mercadillo se puebla de puestos y personas que bajan a los mismos.

Durante bastantes años se estuvo celebrando en la explanada de la desaparecida estación la quema del Mayo de los Quintos, fiesta desgraciadamente desaparecida hacia 1995, en la que se quemaba leña colocada alrededor de un gran tronco vertical o Mayo. Esto se celebraba de noche y alrededor de la lumbre, los Quintos repartían magdalenas y vino a los vecinos que acudían a verlo.

ESTRELLA, calle de la

(de la Avda. de la Constitución a la calle del Generalísimo) 

Calle de antigua denominación, no ha sido posible averiguar el origen de tal nombre, ni siquiera alguna hipótesis. Es una de las calles más estrechas del pueblo, en forma de cuesta, de trazado bastante antiguo y jalonada por casas en su mayoría tradicionales y humildes, de adobe y ladrillo. Destaca la casa grande construida por Sergio Salves en 1877, con rejería de hierro forjado de la época.

EUSEBIO DURÁN BARRERAS, calle de


(de la C. Francisco Sampedro Parro al límite con el campo)

Pertenece ésta calle a la nueva urbanización de chalets adosados construída hacia el año 2000 en la zona de San Roque, sobre unos antiguos campos de secano, junto a la carretera del hospital.

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Eusebio Durán Barreras nació en Villa del Prado en 1868, hijo de Lucas Durán y Bernardina Barreras y perteneciente a una familia de muchos hermanos, conocidos como "los cafés". Vivió en la calle de San Bruno y posteriormente en la Plaza Mayor, junto a la esquina conocida como "el rincón". Falleció en 1950. Al planificarse ésta moderna urbanización, el ayuntamiento decidió dedicar ésta calle a D. Eusebio Durán por haber sido alcalde del pueblo durante una parte del siglo XX.

FAISANES, calle de los



(de la C. del Olmo a la Avda. del Hospital)

Ésta calle forma parte de la urbanización de chalets "Santa Lucía", construída a partir de 1980 sobre unos antiguos terrenos de labranza al sur del pueblo. A las calles de ésta urbanización se les dio entonces nombres de aves y plantas típicas del pueblo.

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El faisán común (Phasianus colchicus) es uno de los galliformes más extendidos por el campo de Villa del Prado. Todos los faisanes europeos proceden de Asia y fueron traídos a nuestro continente hacia el siglo IV desde la zona del Mar Negro al sur de Rusia, y posteriormente mezclados con otras especies de faisanes que han dado como resultado el actual faisán más conocido, de cara roja y cuello blanco. 

FERROCARRIL, calle del


(de la C. de Méntrida a la Avda del Hospital)

Calle formada a finales de los años 1970 y principios de los 80 sobre unos antiguos terrenos de cultivo. Consta únicamente de chalets con jardín. Al hacerse ésta nueva calle, se decidió darla éste nombre en homenaje al ferrocarril Madrid-Villa del Prado-Almorox, que marcó una parte de la historia de nuestro pueblo y que pasaba muy cerca del lugar donde está ésta calle.

El tren funcionó en el pueblo durante muchos años, haciendo un excelente servicio, comunicando a Almorox y Villa del Prado con la capital, haciendo el recorrido en apenas 2 horas. En los últimos días, antes de desaparecer, se sustituyó la locomotora de vapor por un automotor diesel procedente de otra línea, en cuyo lateral se podía leer en un letrero mal borrado: "Compañía de ferrocarriles de Ceuta a Tetuán". Las locomotoras de vapor de aquel ferrocarril eran en su mayoría de la marca Krauss, fabricadas a finales del siglo XIX y principios de XX y llevaban cada una el nombre de las estaciones por las que pasaba el tren. Se inauguró éste ferrocarril en la década de 1890 y se suspendió en 1965, y en todo su recorrido ha dejado numerosas muestras y vestigios, puentes y un actual recorrido en forma de camino por el antiguo trazado de la vía.

F.E.V.E, calle de

(de la Avda. del Hospital a la plaza de toros)

Ésta calle está formada sobre los primeros metros de la antigua vía del tren en dirección a Madrid, inmediatamente al lado de la antigua estación. En sus márgenes presenta únicamente las tapias y puertas traseras de los jardines de los chalets que se construyeron allí a cada lado, y la calle en sí está sobrealzada del suelo inmediato, al ser una parte de la antigua vía. Es una calle corta, que no tenía denominación hasta que en 1998 se la puso el actual nombre, que son las siglas de la empresa "Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha", la cual se hizo cargo del tren de Villa del Prado en sus últimos días.

FLORIDA, Avda de la,

(ver: Constitución, Avda de la)